lunes, abril 27, 2015

Llueve...

Algo tiene la lluvia que hace que un domingo por la mañana sin gran cosa que hacer, me ponga lo primero que pille por casa y baje a la calle a hacer alguna foto. No es nada nuevo en mi, cada vez que veo un charco me pongo a hacer fotos, o a un cristal lleno de gotas, o al alquitrán de la ciudad empapado en agua. Y casi siempre, en blanco y negro, no lo hago de forma consciente, llego a casa, abro la foto y una de las primeras cosas que hago es verla en monocromo.

A veces me sorprendo a mi mismo cambiando la foto a color de nuevo, una vez la he procesado en blanco y negro. El tratamiento puede haberle ido bien al color, o puede haber destrozado la foto, pero me gusta probar, no tardo nada más que un clic de ratón en ver las diferencias. Normalmente, me quedo con la procesada en blanco y negro.

Esta es del pasado domingo, llovía, tenía tiempo libre y me bajé a la calle a hacer unas pocas fotos. Se salvó una, el resto no me gustaron, además empezó a llover con más fuerza y no era plan de coger un resfriado. Ya la tenía, así que guardé la cámara, me puse la capucha y vuelta de camino a casa  :-)



miércoles, marzo 25, 2015

Juntas, dos en una...

¿Alguna vez os ha pasado que cuando llegáis a casa y revisáis las fotos del día, hay un par de ellas que, por alguna razón, tienen que estar juntas? Pues hoy me ha pasado esto.

Últimamente trato de llevarme mi cámara de paseo en la mochila, a veces no sale de su funda, otras, como hoy, sale a dar un breve paseo. Me da rabia ir por la calle "viendo fotos" y no poder hacerlas (odio el móvil para esto), o como cuando esta tarde entré en el metro y vi una escena "perfecta" y yo tenía la cámara guardada en la mochila, el momento pasó y yo no pude capturarlo.



Tal vez me están volviendo las ganas de hacer fotos a todo lo que veo, tal vez. Llevo mucho tiempo desconectado de la fotografía, creo que me lo llegué a tomar demasiado en serio y terminó por superarme. Ahora, con más calma, sin importarme tanto las críticas, simplemente hago fotos de vez en cuando, pero soy capaz de estar una hora paseando con la cámara encendida y no hacer ninguna foto (no sólo los que tiran con película hacen esto), tengo que hacer fotos a algo que me motive, sino, no aprieto el botón.

También borro muchas, en cámara y en el ordenador, me quedo con dos o tres, el resto se van al olvido, no merecen la pena, no cuentan nada, no muestran nada, no me motivan nada, simplemente ocupan espacio en mi disco duro.

Esta tarde he hecho diez fotos, y me he quedado con estas dos, que en realidad es una. Me salí del camino y acabé en un pasadizo de arte alternativo, raro, muy raro. Y disparé a través de una casa colgante hecha con plástico de bolas. Raro, muy raro.

Me gustan estas fotos, o más bien, me gusta esta foto. Pero no voy a describirla como estoy harto de ver en muchos sitios, descripciones hipnotizantes recargadas y pedantes, miles de palabras intentando describir "algo". Esto es una fotografía, si no te gusta me encanta, si te gusta también, pero no necesitas leer un párrafo para saberlo.

lunes, febrero 02, 2015

Paseo...

Hoy va solamente una foto, sin apenas texto, no me apetece escribir nada ni tampoco se me ocurre mucho que decir, simplemente me he puesto a procesar alguna imagen suelta del pasado año y me he quedado con esta de hace unos meses durante una escapada por tierras cántabras. Espero que os guste...

lunes, diciembre 22, 2014

Resumen del año 2014

Aquí estoy una vez más haciendo recuento de lo que el año ha dado de sí, fotográficamente hablando. Si el año pasado la Fuji X20 tenía bastante presencia en el recuento final de imágenes, este 2014 ha ganado por goleada. Un compañero de trabajo siempre me dice que no se quiere comprar una cámara de este estilo porque sabe que entonces dejará aparcada su DSLR, y no puedo hacer otra cosa que darle la razón.



Aunque a primeros de año me llevé el equipo completo a Asturias, por unas cosas u otras apenas salió de la mochila, cosa que no pasó con la X20, que se venía a casi todas partes conmigo. En uno de esos paseos sin pretensiones fotográficas ninguna, salió una de las fotos que más me gusta del año, en una mañana lluviosa caminando por Gijón.



Una de las pocas veces que utilicé la 40D ese viaje fue para usar el filtro de larga exposición en un día de mucho viento, donde mi pesado trípode se portó estupendamente. No es un trípode de viaje, pero para estas cosas funciona muy bien, y os aseguro que soplaba de lo lindo el viento en la cima donde se sitúa la ermita de Santa Cristina de Lena.



Aunque hemos bajado un poco el ritmo, con Estudio Nómada hemos hecho alguna salida de retratos callejeros por la capital, y antes de que acabe el año esperamos hacer al menos otra. La gente sigue respondiendo a nuestra propuesta fotográfica y nos lo pasamos realmente bien.


Este año hemos hecho alguna escapada, a la que tan solo la pequeña X20 se ha venido como herramienta para guardar nuestros recuerdos. Y tengo que decir que, salvo en ocasiones muy puntuales, no echo de menos la 40D. La ligereza y comodidad de llevar una cámara al hombro o en una mochila junto con otras cosas habituales en estas escapadas, supera casi todo lo demás. Me hago cómodo y mi espalda lo agradece, me adapto a las posibilidades de llevar una compacta e intento sacarle partido de la mejor forma que soy capaz.


Bélgica fue nuestro viaje internacional del año, cinco días de lugares de cuento, cervezas, chocolate y buen ambiente. Bruselas, Brujas, Gante y Amberes fueron las ciudades que conocimos y a las que no me importaría volver. Nos quedaron otros pueblos por conocer, pero nos gusta viajar disfrutando de lo que vemos y no viajar atosigados como excursionistas en masa que necesitan ver todo lo que se pueda en tiempo record.


La costa gaditana fue donde dedicamos unos días del verano a desconectar de todo y no pensar más que en descansar, bañarse en la playa, comer unas raciones de pescaito frito y olvidarse un poco del día a día ajetreado de Madrid. Totalmente necesario hacer esto al menos una semana al año para recargar pilas.



Otras escapadas veraniegas fueron a Asturias y Cantabria, también muy relajadas, disfrutando de la tierra, de los amigos, y de unas cuantas cervezas y sidras que regaron estupendamente los platos del norte que tan bien sientan al cuerpo.



El año lo cerramos con una visita a Córdoba en noviembre, una ciudad preciosa de visita más que recomendable. Aunque tal vez la mejor época del año sea mayo por lo esplendoroso de los patios cordobeses, es un lugar con un clima agradable incluso en invierno, que hace que disfrutes igualmente de una caña o de un té a cualquier hora del día.



Salidas fotográficas como tal ha habido pocas, la gran mayoría de las fotos las hice con la X20, pero estoy contento con el resultado de esta pequeña todo-terreno. Echo en falta en ocasiones poder subir más la sensibilidad, los desenfoques de mi DSLR con objetivos luminosos, pero no se puede tener todo en una cámara de este tamaño.


O tal vez si, Fuji avanza de forma segura con sus cámaras y cada vez son más los que venden sus equipos para comprarse los de Fuji con un par de objetivos, haciendo un conjunto más ligero y portable, sin renunciar a la calidad...

Espero que acabéis bien el 2014 y que el 2015 sea mejor todavía, ¡Felices Fiestas a tod@s!