jueves, mayo 16, 2013

Sacre Coéur...

Una de nuestras primeras visitas y posiblemente la zona que más nos gustó de París, el barrio de Montmartre. Conocido por su ambiente bohemio, barrio de artistas, pintores, calles adoquinadas, el barrio de Montmartre es uno de los más visitados por turistas y parisinos.


Bares con encanto, música en las calles, muy poco tráfico, y por supuesto, la basílica del Sagrado Corazón, o Sacre Coéur. Situada en lo alto de una colina, ofrece buenas vistas de la ciudad mientras descansas en las escaleras que llevan a la puerta de la basílica.


Fue una de las tardes más divertidas del viaje, llegábamos con ganas y nos pateamos las calles arriba y abajo. Bueno vale, más bien hacia abajo, subir subimos en metro (por cierto ya hablaré del metro más adelante, porque tiene lo suyo, solo adelantar que vimos por allí a Ratatouille y Stuart Little campando a sus anchas...)


La "Place du Tertre", o también conocida como "Plaza de los pintores", fue un pequeño chasco en la excursión, no por la plaza en si, que seguro que en invierno y sin tropecientas terrazas y todavía más turistas, es preciosa. Pero apenas pudimos pasar por un lateral de la cantidad de gente que había.


Así que nos dirigimos a la basílica dando un paseo, y no os imagináis la cantidad de gente que había en la puerta para entrar, por lo que como estábamos cansados nos mezclamos entre la "juventud" y disfrutamos de las vistas.

Fue un buen momento para tomarse unas cervezas a precio "español", eso si, toca regatear con los vendedores de botellines, la primera picamos, pero las dos o tres siguientes recuperamos lo perdido por el ataque inicial de sed...


Otra de las atracciones de la tarde, el futbolista malabarista, un crack el tío, hasta escalaba por una farola con el balón en la cabeza. Por lo visto lleva años haciéndolo, así que seguro que podría hacerlo incluso con los ojos cerrados.


Tras los refrigerios... nos pusimos a caminar calles abajo, en busca del famoso bar de la película de Amelie, Les Deux Moulins. El bar no está mal, pero hay muchos otros por la zona más bonitos, eso si, este estaba hasta la bandera, así que vistazo rápido y a otra cosa.


Una de las cosas que nos habían comentado era el tema de la "happy hour" en muchos locales de París, suele ser entre las 17:00 y las 21:00, cuando puedes tomar una pinta de cerveza por 5 euros. Fuera de este horario es muy muy caro, y no exagero. Así que aprovechamos para tomar un par de pintas y cenar algo, París es caro pero si tienes un poco de ojo, el viaje se hace más o menos asequible.