domingo, octubre 20, 2013

Nave Klingon aterriza en Madrid

Nave Klingon es un grupo formado en 2293. De filosofía vintage, Nave Klingon es un grupo que intenta reproducir lo más fielmente posible la música y manera de expresarse de la especie humana a principios de siglo XXI. Para ello utilizan instrumentos primitivos como sintetizadores o loopings. También tratan de reproducir los ritmos de la épica, que van desde el funk o el post-jazz hasta los comienzos de la llamada por aquel entonces "música experimental".
Nave Klingon intentan cuidar todo tipo de detalle. Rediseñan los locales para que parezcan exactamente de la época, simulan fallos electrónicos en sus aparatos e incluso en sus conciertos se sirven bebidas alcohólicas.
Toda una experiencia. Bienvenidos al siglo XXI.


Así se presentaba la noche del jueves en la sala Siroco este trío dispuesto a revolucionar la música en los locales madrileños y fiestas privadas, ya sea en esta o en cualquier otra galaxia más lejana...


Con sonidos llegados desde el futuro, Alejandro Mateos al teclado y vocoder, Marco Niemietz al Bajo Eléctrico / Contrabajo y Marcos Martínez, también conocido como Grison y actual campeón del mundo de Loop Station, al beatbox y sonidos intergalácticos varios.


Aprovechando la ventaja de regresar del futuro, son capaces de conectar la música metalera y los ritmos del reggaeton haciendo que Iron Maiden y el archiconocido tema veraniego que menciona al arcaico combustible terrícola, se fusionen para el deleite de todos los avanzados terrícolas que demandan algo nuevo con lo que divertirse en la Tierra.


Gracias a la facilidad de adaptación a otras galaxias, estos músicos llegados desde algún planeta pentagrámico avanzado han venido para quedarse, actuando en fiestas privadas de terrícolas con buen gusto que quieran ofrecer algo novedoso e interesante a sus invitados, animando las tristes noches madrileñas venidas a menos por los ataques sin sentido a la condición humana de los gobernantes codiciosos. Es necesario el cambio, y Nave Klingon lo tiene en su poder.

Os dejo con un par de momentos capturados con una mini-cámara avanzada (en la era terrestre actual), aunque no lo suficiente para captar todas las notas que estos músicos son capaces de reproducir con sus equipos y conocimientos del futuro.


Recordar a los terrícolas que se pasen por aquí, que las fotografías de este blog no son de libre uso y distribución, aunque sea algo habitual en el planeta tierra hoy en día. El fotógrafo no es del futuro, por lo tanto, todavía sigue la arcaica costumbre de que al menos se le pida permiso para utilizar sus fotografías, lo que no le obliga a cederlas sin obtener nada a cambio o si no lo estima oportuno.