lunes, febrero 07, 2011

Seguimos con las nocturnas...

Como ya os comentaba hace unos días, una de mis asignaturas pendientes es la fotografía nocturna de larga exposición, y como nadie nace aprendido, toca practicar y practicar hasta ir consiguiendo mejores resultados. Así que el viernes pasado me fui con dos amigos al campo a intentar sacar fotos con las estrellas como protagonistas, y también a pasar algo de frío...

Nos dimos una vuelta en coche cuando todavía era de día para localizar posibles sitios donde poner el trípode al llegar la noche, y de paso hacer alguna foto del atardecer. Pero fue bajando el sol y decidimos tomar posiciones, trípode, disparador, linterna, flash, guantes, gorro, forro polar, cazadora... :-D


Después de haber leído diferentes manuales y consultado páginas como Noctámbulos (muy recomendable), parecía que teníamos la teoría aprendida. Pero cuando llegó la hora de la práctica, vimos que no todo era tan fácil como parecía. Es posible que no eligiésemos la mejor noche para nuestras primeras intentonas, ya que había luna nueva y por lo tanto, no se veía apenas nada en la oscuridad del campo. Esto dificultaba mucho el encuadrar para la foto, nos ayudamos de las linternas para poder hacerlo, sacar alguna foto de prueba a niveles muy altos de ISO, y una vez preparado todo, hacer las fotos.

Debido a que no había luz apenas, tuvimos que iluminar el motivo principal con un potente foco que llevábamos, algo que nos dio mucha vida, ya que sino hubiese sido muy complicado sacar algo. Yo llevaba el flash, pero no tengo controlado todavía las potencias y posición del zoom del mismo y básicamente lo utilizamos para rellenar las zonas donde la linterna no llegaba.

Lo cierto es que a pesar del frío, pasamos una buena tarde fotografiando estrellas, charlando y soltando alguna que otra risa. Por no hablar de la anécdota de la jornada, cuando anocheciendo ya, un jabalí apareció en medio de la explanada donde estábamos, como a unos 100 metros. Menos mal que estos animales son muy huidizos, porque sino ya nos veo a los tres corriendo trípode en mano hasta el coche... :-D


Ahora toca repasar las fotos e intentar no cometer los mismos fallos en las próximas salidas. Lo cierto es que aunque las fotos puedan salir mejor o peor, el ver tantas estrellas como se veían en la noche del viernes fue una gozada, un espectáculo muy agradable y en buena compañía, aunque la temperatura fuese un tanto fresca...