miércoles, septiembre 26, 2012

España va bien...

Hace dos días, 24 de septiembre de 2012, salió publicado un artículo en el New York Times sobre la actual situación en España, realizado por el fotoperiodista español Samuel Aranda (ganador del World Press Photo del presente año).

En él, aparecen imágenes y testimonios de gente rebuscando en la basura, gente que no llega a fin de mes, es decir, de gente que lo está pasando realmente mal.
Pues bien, en internet ya se ha dicho de todo, que esto es una exageración, que es información sesgada, que España no está tan mal, y que menuda imagen se van a llevar los americanos de nosotros, de este gran país de toros, paellas y flamenco.

Me vais a permitir la ironía de este último comentario, pero es que me asombra, o más bien me preocupa, como hay tanta gente que no es capaz de aceptar la actual situación en España. O eso, o es que les va tan bien en la vida que piensan que no es para tanto, que gente que busque en la basura siempre ha habido (y como he leído por ahí, son emigrantes que se piensan que pueden vivir en España sin pasar hambre).

Que el reportaje no muestra la imagen completa de España, por supuesto que no, si le hubiesen encargado uno de las fiestas de Villaconejos de Arriba seguro que las fotos hubiesen sido alegres, de gente contenta y feliz, y claro, España entera es una fiesta...

Vivo en Madrid, veo lo que pasa todos los días, como cada vez hay más gente pidiendo en el metro, como la gente busca en los contenedores del barrio, sean emigrantes o españoles, como hay colas en comedores sociales o asociaciones solidarias, ES REAL.
Ayer mismo leía en un foro como una persona comentaba que se le habían puesto los pelos de punta al pasar por un centro de Cáritas y ver a un antiguo compañero de trabajo que había perdido su puesto, estas cosas están pasando de verdad.

Obviamente, hay de todo, hay gente irresponsable, otros que se ha metido en rentas imposibles, aunque no seré yo el que culpe a unos o a otros, creo que aquí todos tenemos nuestra parte de culpa.

Pero de ahí, a negar la evidencia, creo que hay un trecho muy grande.

Es mi opinión, que por supuesto, no tiene por qué ser la correcta.