sábado, junio 29, 2013

La foto que nunca hice...


Voy a empezar diciendo que esto ni mucho menos era una "sesión" preparada, simplemente me dio por probar a ver si tenía espacio en el salón para intentar colocar un vaso de cerveza con su correspondiente botella, para ya otro día con calma intentar hacer mejores fotos.

Resulta que de un tiempo a esta parte me he aficionado a probar cervezas de las llamadas artesanas, cervezas realizadas en micro-cervecerías e incluso por gente en su propia casa, con producciones muy pequeñas (os animo a que probéis, si os gusta la cerveza).


Total, que estaba yo leyendo un rato en el sofá, veo que estaba entrando una luz maja y pensé, voy a ver si colocando la mesa en todo el medio consigo algún ángulo decente con la puerta blanca de fondo. Limpié bien el vaso, saqué una Dougall's 942 que me había comprado esta semana y que por cierto, está bien buena, y me puse a ello.

Coloco el vaso, la botella, el libro cervecero que me han regalado hace poco unos amigos por mi cumpleaños, e hice unas pruebas. Nada serio, comprobar si con el 85mm entraba todo para más adelante hacer fotos con los flashes. Un poco justo los 85mm para mi salón y planos más abiertos, pero para la botella y el vaso creo que tengo sitio.


Una vez listo todo, digo, voy a echar la cerveza y hacer una foto con ella en el vaso. La echo, miro a ver, cojo la cámara y nada, ya le doy un trago que había ganas.

Descargo la tarjeta y cual es mi sorpresa al ver en el ordenador que no había hecho ninguna foto con el vaso lleno, solo una del detalle de la espuma (que no vale para nada porque para esto necesito un macro, que no tengo).

Moraleja, nunca hagas fotos de cerveza, con sed...