lunes, enero 07, 2008

Música en la habitación...

Hace unos doce años, un piano entraba con mucho esfuerzo en nuestra antigua casa. Tras varios años tocando con un teclado eléctrico, era la hora de dar el gran paso. Desde aquel día hasta hace unos pocos años, ese piano sería motivo de discusión entre dos hermanos que vivían y estudiaban bajo el mismo techo.


No era nada fácil concentrarse en el estudio para una persona tan meticulosa en ciertas cosas como lo soy yo, debo reconocerlo, necesitaba silencio absoluto para poder estudiar. Durante esos años descubrí los tapones para los oídos, que tuvieron un papel muy importante durante mi etapa estudiantil...


A día de hoy, hecho la vista atrás y me río de aquellas situaciones, cuando mi hermano y yo pactábamos de qué hora a qué hora estudiaría cada uno, para no enfadarnos y poder estudiar cada uno lo suyo. Evidentemente con el tiempo, esto no era viable, la carrera musical necesitaba de muchas horas de práctica, y no siempre era posible compaginar horarios.


Pero quien nos iba a decir a nosotros que aquel pequeñajo despistado (porque despistado era un rato... :-p), seguiría adelante con la pasión y la facilidad con la que nos asombra actualmente a manos de un teclado, y de algún otro instrumento que de vez en cuando se anima a tocar. Tal vez sea "pasión de hermano", pero en el último concierto al que acudí, me quedé alucinado sentado con mi cámara en el suelo, mientras tocaba la melódica que hacía unos dos meses que había caído en sus manos.

1 comentarios:

cezonillo dijo...

Mira que yes quisquillosu pa estudiar. Además qué mejor escusa pa no hacelo que dejar a tu hermanu tocar y luego cuando suspendas decir que no te concentras...jaja.

Quien pudiera tener una excusa como esa!:P