domingo, junio 03, 2012

El ojo de pez y la corrección de lente...

Aunque el título de la entrada pueda parecer el comienzo de una novela friki, no lo es :-p
Con la última actualización de Lightroom a la versión 4.1, resulta que han introducido entre los perfiles de objetivos el Tokina 10-17mm Fisheye, que yo tengo desde hace ya unos años. Si bien nunca me han importado las distorsiones propias de este tipo de lentes, ya que considero que es una herramienta muy específica y sabía de sobra los resultados que iba a obtener con él, me ha dado por probar con alguna foto reciente.


Un gran angular y un ojo de pez, no tienen nada que ver, la gente tiende a confundir el efecto de ambos. Si, el ojo de pez abarca un ángulo tremendo, al igual que un gran angular, pero no es sólo eso, sino que la deformación de la imagen es totalmente diferente. Un gran angular (pongamos por ejemplo, el Canon 10-22mm, Tokina 12-24mm), estira las líneas, y es más propio su uso en paisajes e incluso en fotografía de edificios (aunque para esto último lo ideal son los objetivos Tilt-Shift).


En la primera comparación, lo que más llama la atención es el personaje del primer plano, y como las barandillas de los lados pasan de estar en curva a estar prácticamente rectas. En estas conversiones de prueba he utilizado la acción por defecto, pero puede ajustarse la corrección al gusto. 
La parte negativa es la pérdida de calidad en las esquinas, no nos engañemos, no deja de ser un estiramiento de la imagen de forma pronunciada, el revelador hace su trabajo, pero maravillas tampoco puede hacer (aunque según está avanzando todo, quien sabe si en la próxima versión lo mejoran!!).


En esta otra comparación puede verse muy bien el efecto en las columnas de la cúpula de Atocha, de tender a juntarse en el centro de la imagen, a estirar las líneas hacia el exterior. Para evitar la pérdida de calidad en las esquinas, sabiendo que vamos a corregir el efecto después, al hacer la foto podríamos encuadrar pensando en recortar un trozo de la imagen en el proceso, y así deshacernos de esas esquinas.

De todas formas, sigo pensando que esta opción puede ser un apaño puntual en alguna foto que nos interese mucho corregir, y que lo verdaderamente importante es saber lo que quieres, y sobre todo, para lo que vale cada objetivo, antes de decidirte a comprarlo.

Personalmente, me encantan las deformaciones del ojo de pez, en deportes de acción no lo cambio por ningún ultra-angular. A algunos les gustan, a otros les horrorizan, pero a día de hoy, para meter tantas cosas en un encuadre estando a muy pocos metros (o menos!!) del sujeto, no tiene rival.
Después de ver estas diferencias, pensad en una foto vertical de un skater tomada a un metro o menos de distancia, con el estiramiento de líneas de un ultra-angular, su cabeza tendría más forma de melón estirado que de cabeza...

2 comentarios:

cezonillo dijo...

Hombre, no está mal. Mejor tenerlo y no usarlo que no tenerlo :P

mdaf dijo...

Hombre para pequeñas correcciones te puede hacer un apaño si, pero como con todo... mejor no abusar :-p