Este año no tengo en mente ningún viaje largo, no todos los años uno puede pegarse las vacaciones del año pasado, así que toca ahorrar y disfrutar de algunas escapadas como la de este puente. En Madrid el jueves era fiesta, con lo que aproveché para coger un par de días de vacaciones e irme a ver a un amigo a Málaga (un asturiano viviendo en Málaga, "casi na!").

También volví a ver a buenos amigos que he hecho a través de Caborian, esa gran comunidad unida por la fotografía. Siempre es agradable volver a ver a gente a la que apenas ves una o dos veces al año.

Pocas fueron las fotos que hice durante estos días, tenía claro que iba a pasármelo bien, desconectar y poder aprovechar el tiempo con mi amigo, manda narices, los dos asturianos y nos tenemos que ver en Málaga! :-D
Iba a decir que también iba a descansar, pero bueno, entre el "pescaito frito", "el calorcito", el tinto de verano y la marcha que tienen por allí, descansar más bien poco...

Una visita que merece mucho la pena es el Botánico de Málaga, impresionante. Reconozco que no soy yo un gran aficionado a las plantas... pero, como dicen por ahí abajo, "en verdad" que me gustó ;-)


Aunque la fotografía estuvo bien presente en estas mini-vacaciones, varios amigos malagueños de mi amigo (valga la redundancia), son también aficionados a este arte, y siempre es agradable compartir un rato de charla intercambiando impresiones.

Unos días muy especiales... en muy buena compañía, ¿qué más se puede pedir?

También volví a ver a buenos amigos que he hecho a través de Caborian, esa gran comunidad unida por la fotografía. Siempre es agradable volver a ver a gente a la que apenas ves una o dos veces al año.

Pocas fueron las fotos que hice durante estos días, tenía claro que iba a pasármelo bien, desconectar y poder aprovechar el tiempo con mi amigo, manda narices, los dos asturianos y nos tenemos que ver en Málaga! :-D
Iba a decir que también iba a descansar, pero bueno, entre el "pescaito frito", "el calorcito", el tinto de verano y la marcha que tienen por allí, descansar más bien poco...

Una visita que merece mucho la pena es el Botánico de Málaga, impresionante. Reconozco que no soy yo un gran aficionado a las plantas... pero, como dicen por ahí abajo, "en verdad" que me gustó ;-)


Aunque la fotografía estuvo bien presente en estas mini-vacaciones, varios amigos malagueños de mi amigo (valga la redundancia), son también aficionados a este arte, y siempre es agradable compartir un rato de charla intercambiando impresiones.

Unos días muy especiales... en muy buena compañía, ¿qué más se puede pedir?