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lunes, julio 15, 2013

La Ville lumière...

Lo cierto es que últimamente invierto mi tiempo en muchas otras cosas diferentes a la fotografía, pero eso no quiere decir que no la tenga presente. Sigo procesando alguna que otra foto de París, y las que me quedan aún, algún trabajo que ya he entregado y, de vez en cuando, experimentos fotográficos que se quedan en el ámbito privado.

Esta foto la hice durante un paseo con mi chica por los alrededores del Sena, en nuestra reciente visita a París. Llevaba conmigo solamente la LX5, los viajes también son para disfrutarlos sin tener que llevar la cámara a todas partes, por lo que la réflex y demás accesorios, se quedaron en el hotel.


Suelo llevar esta compacta para hacernos fotos de recuerdo, fotos ocasionales, pero de vez en cuando se presenta alguna situación interesante, y guardo la imagen en la tarjeta para ver qué se puede hacer una vez llegue al ordenador. Una vez más, el estupendo estabilizador de imagen de la Panasonic cumplió sobradamente, y mira que lo tiene complicado conmigo...

No será una foto ganadora de concurso, pero siempre me recordará el agradable paseo por la noche parisina, acompañados de música en la calle, en la llamada ciudad de la luz...


sábado, junio 22, 2013

Torre Eiffel

Como en muchas otras grandes construcciones, la Torre Eiffel no iba a ser menos y también vino cargada de polémica. Los grandes artistas de la época estaban en contra pero al final el proyecto tuvo mucho éxito entre la gente, y también durante la guerra, al servir como torre de comunicaciones.


Desde casi cualquier punto de París en el que te encuentres, se asoma la torre entre árboles, edificios, reflejos, es el emblema de la ciudad. Fotográficamente también tiene su aquel, por qué no decirlo, aunque estoy casi convencido de que es más atrayente en los meses de invierno, con mucha menos gente, nieblas, etc.


Hace años, durante el viaje de estudios de 8º de E.G.B., tuve la oportunidad de subir a lo más alto de la torre, y hoy en día es de lo poco que me acuerdo con claridad de la capital francesa (solo estuvimos un día). Durante esta visita no subimos a la torre, las largas colas, incluso para el acceso a pie, nos quitaron las ganas.


Os recomiendo que si vais a París, compréis el ticket por internet, pero muuuucho antes de ir, porque nosotros no pudimos hacerlo ni un mes antes del viaje, ya estaba todo vendido (imagino que esto también varíe dependiendo de la época del año.

Así que ya tenemos excusa para hacer otra escapada a París :-)

domingo, junio 09, 2013

Reflejos parisinos...

Para bien o para mal, la lluvia es algo que siempre termina apareciendo en todos los viajes que hago, aunque tengo que decir que normalmente de forma puntual, nunca me ha arruinado ninguno.


Y por supuesto, París no iba a ser menos, claro que tampoco es tan raro que llueva en la capital francesa, y menos este año que estamos teniendo un invierno tan largo. Tan solo fue una mañana, pero fue suficiente para que tuviésemos que volver al hotel a cambiarnos de ropa. Reconozco que me costó decidir entre ponerme a hacer fotos como un loco, incluso lloviendo, o ir a secarme al hotel y evitar el resfriado. Parecía más sensato lo segundo :-)


Pude hacer alguna bajo el paraguas cuando la lluvia dejó de ser tan insistente, pero ya después de comer paró de llover y volvimos a tener una tarde tranquila. Ese día tocaba visitar la Torre Eiffel (aunque no subimos), y claro, no pude contenerme al ver tantos charcos.


Es algo que no puedo controlar, en cuanto veo charcos no soy capaz de levantar la mirada, todo lo que fotografío es apuntando al suelo, qué le vamos a hacer. Me gusta la forma en la que se reflejan las cosas en el agua, la unión de las distancias en un plano que hace que parezca que todo está más cerca, cosas mías...


El calor de la tarde fue haciendo desaparecer el brillo del pavimento, los reflejos urbanos y mis ganas de hacer fotos. Algo que no hizo más que seguir redondeando el día, y que dio pie a una buena merienda a los pies de la Torre Eiffel. Intento disfrutar cada momento de la mejor manera posible, haciendo fotos o simplemente comiendo un crêpe, en la mejor compañía y sentados en un banco del la plaza del Trocadero, viendo la gente pasar y posar para sus propios recuerdos.

martes, junio 04, 2013

Museo del Louvre

Tengo poco tiempo para el blog estas semanas, pero he sacado un hueco para no tenerlo demasiado parado, y aprovechar a subir alguna foto de uno de los museos más famosos del mundo, el Louvre.


Nuestra visita a París coincidió con la entrada gratuita al museo, que por lo visto es así todos los primeros domingos de cada mes. Al llegar vimos una cola enooooorme, pero como venía siendo la tónica habitual de casi todo lo que había que ver en París, nos armamos de paciencia. Al final fue "solo" una hora y cuarto de cola.


Durante la espera, hice alguna foto por el exterior, algunas de recuerdo, alguna panorámica, pero era tal la cantidad de gente que había que con estas y alguna otra que tengo por el disco duro, me conformo.


Además de las obras de arte, que hay para estar allí dentro horas y horas, la simple visita al palacio creo que merece la pena. Tengo alguna foto con la compacta, pero lo cierto es que apenas hice fotos dentro del museo.
De como se comporta la gente dentro, ya os he hablado algo. Solo os diré que no sé como no se ha caído ya alguna estatua o cuadro, ver a personas abrazadas a las estatuas de la antigua Grecia para hacerse fotos no era algo casual, las personas de seguridad no daban abasto...

jueves, mayo 16, 2013

Sacre Coéur...

Una de nuestras primeras visitas y posiblemente la zona que más nos gustó de París, el barrio de Montmartre. Conocido por su ambiente bohemio, barrio de artistas, pintores, calles adoquinadas, el barrio de Montmartre es uno de los más visitados por turistas y parisinos.


Bares con encanto, música en las calles, muy poco tráfico, y por supuesto, la basílica del Sagrado Corazón, o Sacre Coéur. Situada en lo alto de una colina, ofrece buenas vistas de la ciudad mientras descansas en las escaleras que llevan a la puerta de la basílica.


Fue una de las tardes más divertidas del viaje, llegábamos con ganas y nos pateamos las calles arriba y abajo. Bueno vale, más bien hacia abajo, subir subimos en metro (por cierto ya hablaré del metro más adelante, porque tiene lo suyo, solo adelantar que vimos por allí a Ratatouille y Stuart Little campando a sus anchas...)


La "Place du Tertre", o también conocida como "Plaza de los pintores", fue un pequeño chasco en la excursión, no por la plaza en si, que seguro que en invierno y sin tropecientas terrazas y todavía más turistas, es preciosa. Pero apenas pudimos pasar por un lateral de la cantidad de gente que había.


Así que nos dirigimos a la basílica dando un paseo, y no os imagináis la cantidad de gente que había en la puerta para entrar, por lo que como estábamos cansados nos mezclamos entre la "juventud" y disfrutamos de las vistas.

Fue un buen momento para tomarse unas cervezas a precio "español", eso si, toca regatear con los vendedores de botellines, la primera picamos, pero las dos o tres siguientes recuperamos lo perdido por el ataque inicial de sed...


Otra de las atracciones de la tarde, el futbolista malabarista, un crack el tío, hasta escalaba por una farola con el balón en la cabeza. Por lo visto lleva años haciéndolo, así que seguro que podría hacerlo incluso con los ojos cerrados.


Tras los refrigerios... nos pusimos a caminar calles abajo, en busca del famoso bar de la película de Amelie, Les Deux Moulins. El bar no está mal, pero hay muchos otros por la zona más bonitos, eso si, este estaba hasta la bandera, así que vistazo rápido y a otra cosa.


Una de las cosas que nos habían comentado era el tema de la "happy hour" en muchos locales de París, suele ser entre las 17:00 y las 21:00, cuando puedes tomar una pinta de cerveza por 5 euros. Fuera de este horario es muy muy caro, y no exagero. Así que aprovechamos para tomar un par de pintas y cenar algo, París es caro pero si tienes un poco de ojo, el viaje se hace más o menos asequible.

miércoles, mayo 08, 2013

La "tortura" de la Mona Lisa...

Ayer volvimos de una pequeña escapada de cuatro días a París, y como tampoco tengo intención de hacer un diario de viaje, voy a ir contando cosas sobre la visita a la ciudad de la luz.


Si una cosa no puedo dejar de comentar es la visita al Museo del Louvre. Pero hoy voy a centrarme solamente en una sala, una de las más conocidas mundialmente por albergar en ella una de las obras de arte más polémicas de la historia, La Gioconda.


Resulta que uno ya va al museo a sabiendas de lo que se puede encontrar al llegar a la sala, que si hay mucha gente, que si el cuadro es pequeño, que si está muy protegido. Pero una cosa es que te lo cuenten y otra diferente es verlo...


En cuanto avanzas por el pasillo que da acceso a la sala donde está la Mona Lisa, ya te das cuenta de que si, es ahí seguro, porque una riada de gente se amontona frente al doble cordón de seguridad (además del cristal que la protege) pero no para ver el cuadro no, ¡para hacerse la foto de turno!


Me atrevería a decir que el 90% de las personas que estaban allí, no miraron el cuadro más de 10 segundos, simplemente se acercaron como pudieron, sacaron la cámara, teléfono, tablet o iPad, hicieron la foto y se fueron. Gente haciendo las típicas fotos en perspectiva como si pellizcaran el cuadro, parejas auto-retratándose estirando el brazo, etc.


Como no va a estar protegida, si por mucho que digan que el flash está prohibido, allí saltan por todas partes (como en todo el museo). Es bochornoso ver como por cada sala del museo que íbamos pasando, un guarda tenía que llamar la atención a alguien por tocar las obras, abrazarse a estatuas de la antigua Grecia (¡abrazarse!), o intentar subirse a las rocas originales para sentarse junto a grandes figuras del arte. No exagero cuando digo que vimos un guarda de seguridad correr tras un japonés para expulsarlo del área donde se encuentra La Victoria de Samotracia, porque estaba intentando subirse para que le hiciesen una foto.

Sinceramente, siendo aficionado a la fotografía como soy, si prohibiesen el uso de cámaras fotográficas y de vídeo dentro de los museos creo que harían un favor a muchos que simplemente queremos pararnos un rato a ver las obras de arte, porque estoy seguro que una buena parte ni entraría en ellos si no pudiese hacer fotos.