Es nuestro tercer día en la India, teníamos que partir hacia Bikaner a las 9:00 de la mañana, pero nos levantamos con tiempo para ir a ver el despertar de Mandawa. Los comerciantes abren sus negocios, los más madrugadores están ya en las barberías afeitándose. Mandawa es una ciudad pequeña, y es mucho más tranquila por la mañana, sin tanto polvo ni suciedad producido por el paso de carros y camiones.

Esa mañana salí solo con el 50mm f1.8 puesto en la cámara, tenía claro que quería hacer retratos, aunque alguna foto más salió. Es un objetivo que siempre viene conmigo, y me ha sacado ya de algún apuro debido a su luminosidad. Una preciosa niña se paró delante de mi, y tras unas sonrisas y juegos, me dejó que le hiciese una foto, es increible las miradas que te dedican los niños (y también los mayores), siempre agradecidos respecto a las fotos, no hemos tenido el más mínimo problema.

Ya de camino a Bikaner, tenemos la suerte de encontrarnos con un paso a nivel cerrado, nos cuentan que iba a pasar el Palace on Wheels, un tren de lujo que recorre la India. Salimos corriendo del coche para hacer fotos, aunque tuvimos tiempo de retratar al encargado del paso a nivel, algunas personas, y el mismo tren. Eso si, la luz como de costumbre, muy blanca y dura, de ahí que muchas de nuestras fotos sean en blanco y negro, quedan mucho mejor.

De camino a Bikaner, pasamos por una región donde existe un tipo de árbol que apenas necesita agua para vivir. De esta especie dependen muchos habitantes, ya que su ganado se alimenta de sus hojas. Es increíble lo que puede hacer la naturaleza, los árboles estaban bien verdes, pero el suelo era prácticamente desierto.

Nuestra primera parada monumental, el fuerte de Bikaner (Junagarh Fort), un enorme fuerte de bonitos patios, puertas de plata y enormes habitaciones (la entrada con cámara costaba 120 rupias). La verdad es que venía bien esa visita, porque al mediodía el sol pegaba de lo lindo, y se estaba fresco dentro del fuerte...
Próxima parada, Karni Mata Temple, o lo que es lo mismo, el Templo de las Ratas...

Esa mañana salí solo con el 50mm f1.8 puesto en la cámara, tenía claro que quería hacer retratos, aunque alguna foto más salió. Es un objetivo que siempre viene conmigo, y me ha sacado ya de algún apuro debido a su luminosidad. Una preciosa niña se paró delante de mi, y tras unas sonrisas y juegos, me dejó que le hiciese una foto, es increible las miradas que te dedican los niños (y también los mayores), siempre agradecidos respecto a las fotos, no hemos tenido el más mínimo problema.

Ya de camino a Bikaner, tenemos la suerte de encontrarnos con un paso a nivel cerrado, nos cuentan que iba a pasar el Palace on Wheels, un tren de lujo que recorre la India. Salimos corriendo del coche para hacer fotos, aunque tuvimos tiempo de retratar al encargado del paso a nivel, algunas personas, y el mismo tren. Eso si, la luz como de costumbre, muy blanca y dura, de ahí que muchas de nuestras fotos sean en blanco y negro, quedan mucho mejor.

De camino a Bikaner, pasamos por una región donde existe un tipo de árbol que apenas necesita agua para vivir. De esta especie dependen muchos habitantes, ya que su ganado se alimenta de sus hojas. Es increíble lo que puede hacer la naturaleza, los árboles estaban bien verdes, pero el suelo era prácticamente desierto.

Nuestra primera parada monumental, el fuerte de Bikaner (Junagarh Fort), un enorme fuerte de bonitos patios, puertas de plata y enormes habitaciones (la entrada con cámara costaba 120 rupias). La verdad es que venía bien esa visita, porque al mediodía el sol pegaba de lo lindo, y se estaba fresco dentro del fuerte...
Próxima parada, Karni Mata Temple, o lo que es lo mismo, el Templo de las Ratas...









